El BMW X6 es coche con una carrocería de dimensiones similares a un todoterreno, pero cuya silueta recuerda a la de un cupé por la caída pronunciada que tiene el techo. Mecánica y estructuralmente comparte elementos con el X5, aunque sólo está homologado para cuatro ocupantes.

Está a la venta desde 63.400 € con un motor Diesel de 235 CV (todos los precios y el equipamiento del X6). A igualdad de motor (por ahora comparten los Diesel), el X6 es 4.500 € más caro que el X5. En esa diferencia de precio hay elementos que en el X5 son opcionales y el X6 tiene de serie, como los faros de xenón, la conexión automática de luces y limpiaparabrisas y la cámara trasera de ayuda al aparcamiento; también está lo que BMW denomina «Dynamic Performance Control», un dispositivo que puede intervenir para corregir la trayectoria (compartiva de equipamiento del X5 y X6 con motores Diesel).


En relación a su tamaño, el X6 destaca por sus cualidades dinámicas en carretera. Reacciona casi como un buen turismo y, por tanto, es más fácil de llevar rápido que un todoterreno. Un Porche Cayenne es más ágil porque tiene unas reacciones más vivas, pero se nota más, que en el X6, que es un vehículo alto y pesado. Lo que menos me ha gustado del X6 es el confort que proporciona su suspensión.

El X6 tiene cuatro plazas, todas ellas con asientos individuales. BMW dice en su comunicado es que en las plazas traseras hay altura libre de sobra para personas «muy altas», nosotros hemos comprobado que alguien de 1,85 m roza con el techo.

La gama de motores está compuesta por dos variantes de gasolina, xDrive35i (306 CV) o xDrive50i (408 CV), y dos Diesel, xDrive30d y xDrive35d (con 236 y 286 CV respectivamente). Todos son de inyección directa de combustible; el xDrive35i y xDrive35d tienen doble turbocompresor.

El X6 y el X5 tienen los mismos motores Diesel. El de gasolina de 306 CV lo pueden llevar el Serie 1 Coupé y el Serie 3.

Hemos probado la versión Diesel más potente (286 CV). Con ese motor, el X6 xDrive35d es un coche realmente rápido (de los todoterrenos que hemos medio, el que más). Su consumo es moderado pero, como también hemos tenido oportunidad de experimentar en el Serie 5, la versión con el motor Diesel de 235 CV puede ser la más interesante considerando conjuntamente prestaciones y consumo.

El maletero tiene un volumen de 570 l hasta la bandeja que lo cubre (un X5 tiene 620 l). Cuando se vayan a transportar objetos altos (aunque la caída que tiene el portón impide que lo sean mucho), la bandeja se puede dejar en un sitio previsto en el fondo del maletero. Para ampliar el volumen del maletero se pueden abatir cada uno de los asientos traseros por separado. El portón trasero tiene de serie un dispositivo que permite abrirlo en dos ángulos diferentes. Opcionalmente, el X6 puede tener un motor eléctrico para abrir y cerrar.

El volante que tiene el X6 está forrado de cuero, es de tipo deportivo, tiene levas para cambiar de marcha y mandos para manejar el teléfono y la radio. Además, lleva dos botones cuyas funciones se pueden programar.

Como en otros BMW, para controlar los sistemas de navegación, climatización, entretenimiento y comunicación, el BMW X6 lleva de serie el mando «i-Drive» entre los asientos delanteros. Además, en la consola hay ocho teclas programables que, a modo de «atajo», permite sintonizar una emisora, un destino del navegador o marcar un número telefónico de uso frecuente sin necesidad de tener que manejar el mando «i-Drive».


Otros elementos de equipamiento de confort que pude tener el X6, y que también están disponibles en otros modelos de la marca son estos.

El equipamiento que puede tener el X6 y que tiene que ver con las cualidades dinámicas son la «dirección activa», las estabilizadoras activas («Dynamic Drive») y la suspensión de dureza variable. Todas las versiones tienen tracción en las cuatro ruedas, mediante un sistema similar al del X5 y X3 («xDrive»).

El X6 estrena el dispositivo «Control Dinámico de Prestaciones» (en inglés, «Dynamic Performance Control»). Este elemento, de serie en todas las versiones, permite variar la fuerza que hacen las dos ruedas traseras de forma independiente tanto en la fase de aceleración como en la de retención, favoreciendo la estabilidad o la capacidad para variar la trayectoria (agilidad), según convenga .

El funcionamiento del «Dynamic Performance Control» aparece mostrado en una representación gráfica en la instrumentación: los diagramas de barras indican la fuerza que se está aplicando en cada una de las ruedas .

Los neumáticos que lleva son de tipo «run flat » (pueden rodar sin presión a una velocidad reducida y durante unos cuantos kilómetros) y las llantas de serie son de 19 pulgadas de diámetro. Hay unas llantas opcionales de 20″, con neumáticos muy anchos y con poco perfil, que no nos parecen aconsejables.

El X6 tiene una serie de sensores incluidos en la red de datos del control de estabilidad «DSC», que en caso de que se pueda producir un vuelco, tensa los cinturones de seguridad, y activa los airbags de cabeza. Es un sistema de protección previa a la colisión.

El X6, como otros modelos de BMW, tiene un conjunto de medidas para favorecer el aprovechamiento del combustible